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Prologo

 Del viso, Pilar, Buenos Aires, 2019


Las calles calurosas de Del Viso, como acostumbran a estar los primeros días de febrero, sentían pisadas apuradas de alguien que estaba urgido. Pues me encontraba en camino hacia la salida, esquivando gente, para llegar al arco. A esa meta que daría el inicio a algo que todavía no me imaginaba. Sin darme cuenta, estaba dando un primer paso hacia el comienzo de algo nuevo. 

    Rodeado de gente que buscaba el mismo objetivo: completar la carrera, superarse a sí misma, recorrer las calles de Del Viso, colaborar con la causa, acompañar a sus seres queridos. Toda razón era válida. 

¿Qué es lo que viene? ¿Qué es está sensación en el pecho? ¿Por qué la gente está tan feliz? ¿Llegaré a  completar la carrera? ¿La cinta y la calle serán iguales? ¿Voy a ganar? ¿Si hago el ridículo y llegó último? 

Preguntas que llegaban y pasaban por mi cabeza tan rápidas como las modas de la vida. No se respondieron en el momento pero fueron claves para estar parado en ese instante. En esos segundos me encontraba  entre el Jaime que era y  el  que me convertiría. A punto de darle significado a una palabra que hacía rato no estaba presente en mi diccionario, que casi se había borrado: felicidad 

Mientras sonaba una sirena de fondo que daría la alerta máxima para salir, recordaba qué otro momento me había generado tantas ansias como ese. Pensaba qué sería de mí después de la carrera. No lo sabía y eso me asustaba. Además, me generaba curiosidad ver que nadie a mi alrededor parecía tener mi misma preocupación. Tal vez, solo era mi imaginación o eran buenos actores y escondían su pánico. En ese momento, la sirena volvió a sonar. La cuenta regresiva ya no podía contenerse, daría su comienzo. Todo lo que pasé me llevó a ese momento. El partido daría su inicio, la clase comenzaría, la serie emitiría su primer capítulo, mi historia  estaba siendo escrita. El camino hacia un nuevo Jaime ya no podía evitarse.

Las zapatillas brincaban por el deseo de sentirle un nuevo sabor al asfalto. Mis ojos, fijos y entrecerrados, reflejaban las ganas de vencer esa versión de mí mismo que ya no se reconocía en el espejo. Una multitud de sensaciones atravesaban mi piel. Los oídos decidieron irse de vacaciones en esos últimos instantes. 

Estaba por empezar la cuenta regresiva y las respuestas, (no siempre correctas) a las preguntas que me había hecho solo unos momentos antes, empezaron a llegar como un grupo de hienas carroñeras, pero no dejé que pusieran sus garras sobre mi meta. No había más que ese instante. Un primer paso para cruzar el arco de largada hacia otra vida. Conmemoro ese día en mi interior, como el del ave fénix. El día que morí y volví a nacer.

Pero ¿Cómo llegué hasta ahí? Esta es una historia, mejor dicho una carrera, basada en hechos reales. En donde, a lo largo de este libro, y a través de cada km, cada arco, cada suspiro, cada tropiezo y sobre todo, cada día, se describirá cómo fue mi proceso de transformación personal. A la vez, se enlazarán otras historias aparentemente ordinarias que se revelaron extraordinarias a través del deporte. Porque el running no solo cambia nuestro cuerpo, sino también nuestros pensamientos, emociones, decisiones y, por ende, nuestra calidad de vida.

Si estás leyendo esto, te invito a que te pongas ropa cómoda, prepares una botella de agua, busques un medidor de tiempo reloj o tu celular, te ajustes los cordones, hagas tres respiraciones y finalmente, que intentes llevar tus pómulos cerca de tus orejas. 

Comienza la carrera y sos bienvenido/a a participar.


Comentarios

  1. A punto de darle significado a una palabra que hacía rato no estaba presente en mi diccionario, que casi se había borrado: felicidad
    Fuerte y el toque justo exacto para transmitir TU EMOCIÓN. ME encantó todo el prólogo el final para entendidos del runner: toma tu botella (...)

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