Del viso, Pilar, Buenos Aires, 2019 Las calles calurosas de Del Viso, como acostumbran a estar los primeros días de febrero, sentían pisadas apuradas de alguien que estaba urgido. Pues me encontraba en camino hacia la salida, esquivando gente, para llegar al arco. A esa meta que daría el inicio a algo que todavía no me imaginaba. Sin darme cuenta, estaba dando un primer paso hacia el comienzo de algo nuevo. Rodeado de gente que buscaba el mismo objetivo: completar la carrera, superarse a sí misma, recorrer las calles de Del Viso, colaborar con la causa, acompañar a sus seres queridos. Toda razón era válida. ¿Qué es lo que viene? ¿Qué es está sensación en el pecho? ¿Por qué la gente está tan feliz? ¿Llegaré a completar la carrera? ¿La cinta y la calle serán iguales? ¿Voy a ganar? ¿Si hago el ridículo y llegó último? Preguntas que llegaban y pasaban por mi cabeza tan rápidas como las modas de la vida. No se respondieron en el momento ...